5 errores comunes que ocurren al transportar un gato

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Todos los gatos deben ser llevados en coche de vez en cuando, aunque sólo sea para una visita veterinaria. Los gatos también pueden necesitar viajar en otras ocasiones, como por ejemplo, en días festivos o cuando se mueven de un lado a otro.

A los gatos no les gusta viajar al punto de estrés: muchos dueños simplemente intentan hacer las cosas lo más rápido posible colocando al gato en el portador a último momento y saliendo de inmediato.

Sin embargo, el comportamiento de este dueño puede causar problemas en el gato también, acentuándolo más de lo que usted piensa.

En este artículo compartiremos siete de los errores más comunes cometidos por los propietarios de gatos para transportar a sus animales y descubriremos las mejores maneras de hacer las cosas sin estrés.

 

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1 –  familiarizar a tu gato con el transportin.

La primera vez que el gato entra en el transportín, no debe ser a la hora de transporte real, frenético y apresurado para asegurarse de que el gato es bueno. Si usted ve el portador una vez al año, sólo la visión puede causar estrés en el gato, siendo un ambiente extraño no familiarizado con el olor ni familiaridad.

Muchos soportes tienen una rejilla de panel frontal extraíble o se pueden retirar desde la parte superior. Hacerlo siempre disponible para el gato o en casa es definitivamente una buena idea: podría ser utilizado como una perrera, para enriquecerse con alguna manta con el olor de los propietarios.

Una pequeña cama cerrada o una caja como un portaequipajes es muy querida por los gatos, permitiéndoles investigar y familiarizarse con el portaequipajes en su casa antes de salir les ayuda a estar más relajados y cómodos.

2 – Alimentar a tu gato antes de viajar o ponerle comida al transportín.

El alimento puede ser útil para meterlo en el transportín, pero alimentarlo antes de un viaje o mientras está de viaje es una mala idea.

No sólo necesitarás hacer tus propias necesidades, sino que un vientre lleno y un viaje a la vista, al que la mayoría de los gatos no son utilizados, puede causar dolor de coche.

Puede darle a su gato algunos bocadillos apetitosos una vez que entre en la jaula, pero no una comida completa.

3 –No  Deje el gato libre en el  carro.

Muchos gatos tienden a segar mucho de su portador o arañar en la rejilla tratando de salir. Algunos propietarios de gatos creen que dejarlos salir puede ser una buena idea, pero en realidad este no es el caso por varias razones. Un gato en el portaequipajes es seguro, literalmente y para la sensación de seguridad, mientras que un gato libre puede molestar al conductor o enfermarse al mirar el paisaje que está recorriendo. También es posible mimar al gato sin tener que dejarlo salir, lo cual, repetimos, es una mala idea en cualquier circunstancia.

4 – No cubrir el portador.

Los gatos necesitan aire fresco y buena aireación en los portadores, que a menudo son muy abiertos, sin embargo, con grietas que pueden irritar al gato. Colocar un poco de tela ligera en el transportín hará que su gato se sienta más seguro y tranquilo durante el viaje, siempre que tenga la cantidad de aire adecuada.

5 – Utilizar un portador del tamaño equivocado.

El gato debe ser capaz de sentarse, moverse y rotar cómodamente en su propio portador, por lo que puede ser necesario cambiarlo cuando el gatito ha crecido demasiado. Sin embargo, si se usa un modelo demasiado grande se puede dar al gato una sensación de inseguridad, por lo que es mejor elegir un modelo que no sea demasiado grande o a lo sumo poner una caja de cartón dentro del portaequipajes donde pueda esconderse. Un vehículo muy grande podría hacer que el gato saltara de un lado a otro en caso de frenado repentino y potencialmente peligroso.

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