Dieta para perros con cáncer: Consejos de alimentación

0 Comment

Compartir

A pesar de que el cáncer no se conoce como una enfermedad sensible a los alimentos, estudios recientes han demostrado que una buena nutrición puede tener efectos beneficiosos en perros y gatos que sufren de cáncer.

Proporcionarles nutrientes altamente digeribles y fácilmente metabolizables simplifica la actividad intestinal y significa que el sistema inmunológico puede concentrarse en su función protectora sin perder eficacia cuidando los alimentos que considera extraños.

El cuidado de los sistemas digestivo e inmunológico también puede tener efectos positivos en otros sistemas del cuerpo. El enfoque holístico puede ayudar al cuerpo a mantener la función normal (a pesar del estrés metabólico causado por las condiciones de la enfermedad), y también mejorar la calidad de vida.

Investigaciones recientes han demostrado que el exceso de carbohidratos puede “nutrir” los tumores. Además, los perros están muy bien preparados para la alimentación carnívora (como muestra su dentadura) y crecerán mejor siguiendo dietas con buenos niveles de proteínas y grasas.

Este tipo de equilibrio nutricional es muy importante para prevenir la “caquexia cancerígena”, que ocurre cuando las células cancerosas comienzan a privar al cuerpo de proteínas. Las células carcinogénicas también pueden agotar el cuerpo de los carbohidratos, por lo que se necesita una proporción moderada, incluso si los perros y gatos pueden producir cantidades adecuadas de glucosa a través del metabolismo de proteínas y grasas.

Los carbohidratos insolubles (fibras) son necesarios a un nivel moderado para asegurar la motilidad gastrointestinal, y los carbohidratos solubles equilibrados pueden mejorar la eficiencia del metabolismo proteico. Las células carcinogénicas se alimentan de azúcar para producir energía y producen un producto tóxico de desecho llamado lactato, por lo que la elección y el equilibrio de los carbohidratos es una consideración importante.

A diferencia de los humanos, no hay indicaciones de limitación de grasa (a menos que el animal sea obeso o tenga una enfermedad como la insuficiencia de exocrina pancreática, en cuyo caso la ingesta de grasa tendrá que ser limitada). Existen muchos tipos diferentes de dietas disponibles para el dueño del paciente con cáncer, incluyendo dietas recetadas, comida casera o alimentos comerciales completos de alta calidad con bajos niveles de carbohidratos.

Las dietas prescritas tienen la desventaja de ser caras, aunque es difícil evaluar el balance de nutrientes en las dietas caseras. Para muchos, un alimento comercial completo es una buena opción porque es eficiente y conveniente. Aunque los productores de piensos están obligados legalmente a mostrar el contenido proteico y graso de una dieta, el contenido de carbohidratos a menudo no se muestra.

Puedes evaluar la proporción observando los niveles de proteínas y grasas. Cuanto más altos sean estos valores, menor será el contenido de carbohidratos. El análisis de la alimentación animal muestra las proporciones de nutrientes en relación con los demás. Para entender la cantidad verdadera de cada nutriente o ingrediente individual, también necesita tener en cuenta las calorías contenidas en la comida y las necesidades diarias.

La mejor dieta es siempre aquella en la que el perro come y puede digerir bien, y es esencial recordar que cada perro es diferente, y lo que es bueno para uno puede ser inapropiado para otro. Es esencial que consulte primero a su veterinario para cualquier cambio previsto en la dieta de tu perro, ya que puede no ser aconsejable en las primeras etapas cruciales del tratamiento si causa problemas intestinales.

Si desea cambiar su dieta, pida a los fabricantes consejo en detalle para que su veterinario pueda evaluar y analizar los ingredientes y decidir si su dieta es apropiada para el paciente. El apetito puede ser afectado por el cuidado, así que podrías tener que elegir un alimento de alta o baja energía dependiendo de la aceptación u ocultación cuando un mal o descontento les aflige, y a menudo le harán entenderlo muy evidentemente!

Sin embargo, esto no significa que siempre sea fácil para el dueño entender cuando su perro está sufriendo o algo le molesta, por dos razones: los dueños no siempre saben reconocer las señales que los perros muestran cuando no están bien; si el mal es menor, el perro puede no hacer suficiente problema para que el amo lo entienda.

Sin embargo, aunque un mal menor, que casi no se manifiesta, no parezca un gran problema, por el contrario, si es persistente, puede señalar la presencia de algún mal crónico, o podría, en todo caso, empeorar y volverse algo más grave con el tiempo. Por esta razón, es mejor estar siempre atento a cualquier pequeño o leve signo de sufrimiento en tu perro, pero sin alarmarse demasiado y huyendo del veterinario.

Post Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *