¿Por qué los gatos siempre caen de pie?¿Por qué los gatos siempre caen de pie?

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Si eres dueño de un gato o has pasado mucho tiempo rodeando a los gatos, probablemente has notado un fenómeno que es virtualmente único para nuestros amigos gatos: cuando un gato se resbala o cae de una mesa o algo a otro nivel, casi siempre cae de pie, en vez de en cualquier otra posición, y siempre sale sin daños, incluso después de una caída bastante fuerte.

Esta sección es tan bien conocida y reconocida que los amantes de los gatos no lo piensan dos veces ni la atribuyen a reflejos rápidos y a la suerte. Sin embargo, este fenómeno ha sido estudiado y entendido a nivel científico, y es particularmente interesante de entender!

En este artículo observaremos este fenómeno, que se llama “reflejo vertical” y explicaremos cómo y por qué ocurre y lo que significa para los gatos. Siga leyendo para ver por qué los gatos siempre tienden a caer de pie!

 

¿Qué es el reflejo vertical de un gato?

El término “reflejo vertical” se refiere a un reflejo complejo pero instintivo e innato del gato, que les permite orientarse durante una caída para aterrizar sobre sus cuatro patas, reduciendo así la posibilidad de daños. Este fenómeno se debe a la espina dorsal particularmente flexible del gato y a su falta de clavículas.

No es una reacción presente desde el nacimiento, pero comienza a desarrollarse después de la tercera o cuarta semana de vida y es completamente funcional después de la séptima semana. Para que el reflejo funcione, la altura de la caída debe ser de al menos medio metro desde el suelo (o desde una superficie plana) para que el gato tenga tiempo suficiente para corregir su orientación.

Aunque la cola del gato es una parte integral de la mayoría de los movimientos de precisión y equilibrio, no juega un papel más importante en el reflejo vertical, por lo que los gatos sin cola, como el Manx, u otros gatos que nacieron sin ella o la han perdido por lesiones, también pueden hacerlo.

¿Cómo funciona la reflexión vertical?

Todo el proceso de una caída repentina y un reflejo vertical ocurre de una manera increíblemente rápida e instintiva. En primer lugar, gracias al aparato vestibular, que es la parte que crea equilibrio y coordinación, y visualmente, el gato es capaz de determinar cómo se encuentra y cómo debe ser.

Una vez que esta información se da al cerebro, los gatos pueden darse la vuelta en el aire para bajar el vientre, de modo que sus piernas son lo primero que toca el suelo. Esto sucede en varias etapas, es decir, antes de que el cuerpo se doble por la mitad, de modo que la mitad frontal del gato gira sobre un eje distinto de la mitad posterior.

Luego, la gata dobla las patas delanteras para reducir la inercia de la parte frontal, partiéndolas para extender las patas traseras y aumentar la inercia trasera de su cuerpo para girar aún más hacia delante, mientras que la parte posterior del cuerpo se corrige en la dirección opuesta.

Las patas delanteras se extienden y las traseras se pliegan, de forma que la mitad trasera completa la rotación requerida, mientras que la parte delantera la corrige. Todo este proceso puede tardar menos de un segundo, girando por el aire hasta 180 grados!

Además del mismo reflejo vertical, hay una variedad de otros factores que entran en juego, haciendo trabajo en equipo para que el gato no se lastime en la caída, mientras que otros animales, como el perro, probablemente tendrían lesiones.

Estos factores incluyen la ligereza de los huesos del gato, su pequeño tamaño, e incluso su cabello, lo que ayuda a disminuir la velocidad de caída al ofrecer resistencia al aire de sólo una fracción. Los gatos también pueden alcanzar la velocidad terminal (el momento de una caída cuando se alcanza la máxima aceleración a tierra y por lo tanto no puede ser más rápida) a unos 96 km/h, mientras que las personas la alcanzan en el centro.

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