Problemas de la espina dorsal del gato: causas y tratamientoProblemas de la espina dorsal del gato: causas y tratamiento

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Muchos casos de problemas de la columna vertebral detectados en gatos son malformaciones congénitas de la columna vertebral y vértebras. Algunas investigaciones han descubierto que la disgénesis sacrococcígea es un rasgo dominante, mientras que otra llamada hemivertebra torácica es un rasgo recesivo que algunas especies pueden transmitir a la descendencia.

Cuando los gatitos nacen con defectos en la espina dorsal, el problema es obvio al nacer o puede tardar unas semanas antes de que se vuelvan visibles. Con demasiada frecuencia toma unos meses para que se desarrollen algunos síntomas asociados con los problemas de la columna vertebral, pero entonces es importante que se realice un diagnóstico correcto tan pronto como sea posible.

Boo-Boo Kitty

 

Hay muchas razones por las que un gato se desarrolla o nace con problemas en la espina dorsal, incluyendo las siguientes:

  • Deformación occipital del hueso, conocida como atlas y eje. Son las primeras y segundas vértebras cervicales que se encuentran en la base del cráneo de un gato. Cuando esto sucede, el resultado es que se ejerce presión sobre la médula espinal y esto lleva a una parálisis total y a una muerte inesperada y repentina.
  • La mitad de una vértebra llamada vértebra hemivertebra en forma de cuña, que puede hacer que la columna vertebral del gato tenga la réplica lordal, cifosis y esclerosis vertebral de transición. Es un rasgo autosómico hereditario dominante, un ejemplo de lo cual es el gato de Manx
  • Mielodisplasia, una afección para la cual la médula ósea no se desarrolla como debería ser la estenosis espinal congénita, una afección hereditaria bajo la cual nacen los gatitos

Causas

Hay algunas razones por las que un gato podría desarrollar malformaciones espinales, incluyendo las siguientes:

Un vínculo genético

Gatos preñados expuestos a golpes

También deben saber cómo se produjeron los problemas por primera vez, ya que esto ayuda a confirmar el diagnóstico.

Otras pruebas que un veterinario suele recomendar hacer cuando se sospecha que un gato tiene algún tipo de problema en la espina dorsal pueden ser las siguientes:

  • Un examen físico completo de la columna vertebral de un gato mediante rayos X, que puede mostrar si se han producido malformaciones y dónde. El examen mostraría si la médula espinal del gato está comprimida. Este es el examen elegido por muchos veterinarios cuando se confirma un problema en la columna vertebral de un gato
  • Una tomografía computarizada
  • Una resonancia magnética

Cuidado

Depende del tipo de problemas espinales que un gato puede sufrir. Si el canal espinal es estrecho o la médula espinal de un gato está comprimida, un veterinario puede recomendar cirugía, pero sólo si la afección se descubre lo suficientemente temprano y no se ha encontrado ningún daño secundario en la columna vertebral del gato.

Sin embargo, si la afección no se trata lo suficientemente temprano, es posible que la cirugía no sea una opción. Los gatos que muestren signos de cualquier problema neurológico como resultado de una malformación de la columna vertebral deben ser colocados en los gatos.

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