Qué hacer si tu perro está débil o letárgico

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Al igual que los seres humanos y otros animales, los perros también tienen ciertos caracteres y comportamientos que varían dependiendo de cómo se sientan. Cuando se trata de niveles de actividad, ejercicio e interés en lo que ocurre a su alrededor, la energía y la tolerancia de tu perro pueden variar de un día a otro, incluso hora a hora. Por ejemplo, después de una caminata agradable, un perro querrá relajarse por un momento pero si el perro se atasca por una razón indefinida y no es por él, el letargo que se manifiesta podría ser síntoma de otra cosa, y tienes que entender el por qué. En este artículo veremos las causas potenciales del letargo en los perros, y cómo identificar la verdadera razón detrás de ello. Sigue leyendo para obtener más información.

Hibernación en perros

El letargo se puede identificar fácilmente en perros. Un perro perezoso y apático generalmente será más lento en responder y completar las actividades diarias, sin mencionar el tiempo que pasa holgazaneando o durmiendo. Puede mostrar menos interés en la comida, no quiere levantarse y salir a caminar o no interactuar contigo. Si conoces a tu perro, es obviamente más fácil ver si hay algo mal. Pero ten cuidado, lo que en un perro podría indicar apatía, pues otro podría indicar simplemente su uso usual de energía. En los siguientes párrafos, veremos algunas de las causas más comunes del letargo en los perros.

  • Alimentación. Lo que alimenta a tu perro afecta prácticamente todos los aspectos de su vida, incluyendo los niveles de energía y el comportamiento. Si tu perro no come lo suficiente para mantener su estilo de vida, o si su comida no es adecuada para sus niveles de actividad, obviamente podría volverlo perezoso y apático. Si has cambiado la comida recientemente, el problema podría ser sólo eso.
  • El peso. El peso tiene obviamente un gran efecto en la actividad y vitalidad de tu perro y el sobrepeso tendrá consecuencias significativas para tu perro y lo hará menos activo y menos inclinado al ejercicio. Sin embargo, si pones a tu perro en una dieta – reduciendo así la ingesta de calorías – ¡puede que en el momento de la transición sea menos animado de lo habitual!
  • Infecciones y enfermedades. Si tu perro ha tomado un resfriado fuerte u otra enfermedad contagiosa, puede causar intolerancia a la actividad física simplemente porque el perro no podrá respirar libremente. El problema puede ser el mismo en perros con síndrome braquimico, ya que tienden a tener más problemas respiratorios que otras razas.
  • Efectos secundarios de los medicamentos. Si tu perro está tomando medicamentos para una enfermedad, lee atentamente el prospecto de medicamentos para estar al tanto de cualquier efecto secundario. El letargo es un efecto secundario bastante común entre los medicamentos, especialmente en los primeros dos o tres días de tomarlos. Si estás preocupado o si el problema persiste, habla con tu veterinario.
  • Golpe de calor. El golpe de calor es un riesgo que no se debe subestimar en los meses más calurosos del año. Puede prevenirse, pero si no se toma a tiempo puede empeorar rápidamente y tener consecuencias desagradables. Si hace mucho calor y tu perro se desvanece, no se puede mover o si ha estado haciendo demasiada actividad física, intenta bajar la temperatura corporal lo antes posible y ponte en contacto con tu veterinario para que te aconseje.
  • Enfermedad autoinmune. Las enfermedades autoinmunes pueden causar letargo y apatía, así que pídele a tu veterinario que visite a tu perro y haga algún análisis para investigar el asunto.
  • Envenenamiento. Los efectos que los venenos o toxinas pueden tener en tu perro son variables, y pueden tardar de unos pocos minutos a varios días antes de que aparezcan los síntomas.

 

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