Semillas de calabaza: una cura natural para las lombrices

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La primavera también está llegando este año, y es una vez más el momento en que los insectos y las plagas están saliendo. La primavera es la estación en la que los amos de perros comienzan a ver los signos de gusanos en sus perros. Estos signos pueden incluir lombrices o “granos de arroz” en las heces, una apariencia parecida a la de un macilento, arrastrando a los sentados en el suelo y lamiendo el área anal, vómitos y diarrea. Si tu perro muestra cualquiera de estos síntomas, tal vez deberías echar un vistazo a tu despensa antes de tomar medicamentos contra los gusanos con contenido tóxico. Puede haber algo en casa que pueda liberar a su perro de los gusanos sin los efectos nocivos para la salud que traen consigo los brebajes veterinarios del vermif.

Las semillas de calabaza pelean con gusanos

Las semillas de calabaza crudas de origen biológico han sido utilizadas para tratar un gran número de plagas y otras enfermedades, desde que los colonos europeos llegaron al nuevo mundo y descubrieron los beneficios de este vegetal, ya cultivado por las tribus nativas americanas en ese momento. Los nativos americanos usaban pulpa de calabaza y semillas para curar heridas, tratar problemas renales y del tracto urinario y como tratamiento parasitario para humanos. Más recientemente, los herbolarios han descubierto que las semillas de calabaza son también un agente eficaz contra las lombrices de cesta y otros parásitos intestinales de los seres humanos y animales.

Las semillas de calabaza contienen un aminoácido llamado cucurbitina, que paraliza y elimina los gusanos del tracto digestivo. Las semillas de calabaza proporcionan otros beneficios para la salud: están llenas de proteínas, aminoácidos, fibra, hierro, cobre, fósforo y magnesio, calcio, zinc, potasio, ácido fólico y niacina, nutrientes importantes para la salud general de tu perro.

Instrucciones

Las semillas de calabaza se pueden dar al perro enteras como premio en vez de galletas. No le des a tu perro las semillas saladas que se venden en el supermercado; en su lugar, usted encuentra semillas crudas de origen orgánico. Si a tu perro no le gustan los bocadillos, puedes picarlas en una cafetera o licuadora y añadirlas a sus comidas. Dale una cucharadita de semillas de calabaza cada cinco libras de peso corporal una o dos veces al día hasta que se libere de los parásitos.

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